No me caes: 15 actitudes que causan antipatía inmediatamente

No me caes: 15 actitudes que causan antipatía inmediatamente

Encontré este artículo en Business Insider sobre 15 cosas que hacemos y, casi sin darnos cuenta, causan que las demás personas sientan antipatía hacia nosotros. ¿Eres culpable de alguno de estos comportamientos?

Hablando de manera general, solo tienes unos segundos para hacer que alguien quiera pasar más tiempo contigo.

Y en esos preciosos segundos, todo importa, desde tu apellido hasta el olor de tu sudor (injusto y desagradable, lo sé).

A continuación, Business Insider preparó una lista de hallazgos científicos sobre los rasgos y comportamientos que hacen que a la gente no les caigas bien, que sientan antipatía por ti, tanto en persona como en línea.

Nota de la reina: la lista a continuación resalta actitudes que podrían generar antipatía, pero en caso consideres que tienes una o más de ellas, no significa que debas cambiar tu personalidad. Recuerda siempre que actuar con naturalidad y ser tú misma, es lo que te hará ser más simpática.

Antipatía: 15 actitudes que debes evitar

1. Compartir muchas fotos en Facebook

Si eres una persona que comparte imágenes de su luna de miel, la graduación del primo y tu perro en su disfraz de Halloween, todo en el mismo día, tal vez quieras detenerte.

Un estudio del 2013 descubrió que publicar muchas fotos en Facebook puede afectar tus relaciones de la vida real.

“Esto es porque las personas, además de los amigos cercanos y familiares, no parecen relacionarse bien con aquellos que constantemente comparten muchas fotos de sí mismos”, dijo en una publicación el autor principal del estudio, David Houghton, del Birmingham Business School.

Específicamente, a los amigos no les gusta cuando tienes muchas fotos de la familia y a los familiares cuando tienes muchas de tus amigos.

Ben Marder, de la Universidad de Edimburgo, también trabajó en el estudio y advirtió: “Se cauto al compartir y piensa cómo será percibido por todos los que lo podrían ver. Aunque compartir es una gran forma de mejorar las relaciones, también las puede dañar”.

2. Tener demasiados o muy pocos amigos en Facebook

En un estudio del 2008, los investigadores de la Universidad Estatal de Michigan, pidieron a estudiantes ver perfiles ficticios de Facebook y decidir qué tanta simpatía sentían por las personas.

Los resultados indicaron que el punto de equilibrio es alrededor de 300 amigos. Los ratios de “agradabilidad” eran más bajos cuando el dueño de un perfil tenía alrededor de 100 amigos y casi igual de bajo cuando tenían más de 300.

Sobre por qué tener más de 300 amigos podría ser un punto de quiebre, los autores del estudio escribieron: “individuos con muchos amigos pueden parecer muy concentrados en Facebook, invitando a ser amigos más por desesperación que por popularidad”.

Por otro lado, cada uno de los estudiantes que hicieron la evaluación tenían alrededor de 300 amigos. Por eso los investigadores reconocieron que en una población en la que la cantidad común de amigos en Facebook es 1,000, el punto de equilibrio será entonces 1,000.

Ten en cuenta sin embargo, que una encuesta del 2014 encontró que el promedio de amigos de Facebook entre usuarios adultos era 338.

Un dato interesante es que el estudio también sugiere que los participantes no eran conscientes que les caía una persona menos cuando tenían muchos o pocos amigos en Facebook.

3. Revelar muy temprano algo extremadamente personal de una relación

En general, las personas sienten más simpatía cuando han intercambiando confidencias. La autorrevelación es una de las maneras de hacer amigos.

Pero los psicólogos dicen que revelar algo muy íntimo – por ejemplo, que tu hermana está teniendo una relación extra matrimonial – cuando todavía estás conociendo a alguien puede hacerte ver como una persona insegura y disminuir tu simpatía.

La clave es ponerse personal solo en la cantidad correcta. Como sostiene un estudio del 2013 dirigido por Susan Sprecher de la Universidad Estatal de Illinois, compartir solo  detalles de tus hobbies y tus recuerdos de infancia favoritos puede hacerte ver más cálido y simpático.

4. Hacer preguntas sin hablar nada de ti

El mismo estudio del 2013 también encontró una importante advertencia a la idea que la autorrevelación predice cercanía: tiene que ser mutuo. A las personas generalmente les caes menos si no correspondes cuando te revelan algo íntimo.

En el estudio, las personas participaron en sesiones de autorrevelación ida y vuelta o por turnos durante 12 minutos mientras el otro escuchaba.  Los resultados demostraron que los participantes de las sesiones ida y vuelta sintieron significativamente más simpatía que otros.

Como indica el autor, “a pesar que las personas tímidas o socialmente ansiosas pueden preguntar sobre el otro para detraer la atención de ellos, nuestra investigación demuestra que esta no es una buena estrategia para iniciar una relación. Ambos participantes en una interacción deben revelar para generar mutua cercanía y simpatía”.

5. Publicar una foto de perfil muy cercana

Si tu perfil de LinkedIn tiene una imagen de tu rostro prácticamente chancada contra la cámara, sería bueno que la cambies.

Una investigación del Instituto de Tecnología de California sugiere que los rostros fotografiados a solo 45 centímetros son considerados menos confiables, atractivos y competentes que las fotografías a 135 centímetros.

6. Esconder tus emociones

Las investigaciones sugieren que dejar correr a tus verdaderos sentimientos es una mejor estrategia para caer bien a las personas que reprimir todo.

En un estudio del 2016, los investigadores de la Universidad de Oregon grabaron a personas escenificando dos escenas de películas: la escena del orgasmo fingido de “When Harry Met Sally” y una escena triste de “The Camp”. En algunos casos, los actores fueron instruidos de actuar con naturalidad; en otro se les indicó que debían reprimir sus emociones.

Luego, estudiantes universitarios vieron los cuatro videos. Los investigadores midieron cuánto interés expresaron los estudiantes al conocer a los actores de los videos, así como su evaluación de las personalidades de las personas en los videos.

Los resultados mostraron que los supresores eras calificados menos simpáticos – así como menos extrovertidos y agradables – que las personas que se comportaron naturalmente.

Los investigadores escribieron: “las personas… no persiguen relaciones cercanas de manera indiscriminada – probablemente buscan a personas que podrían corresponder sus inversiones. Así que cuando los perceptores detectan que alguien está escondiendo sus emociones, pueden interpretar eso como un desinterés en las cosas que la expresión emocional facilita – cercanía, soporte social y coordinación interpersonal”.

7. Actuar muy simpática

Es lógico que cuanto más simpática y altruista parezcas, más personas te van a querer. Pero la ciencia sugiere lo contrario.

En un estudio del 2010, investigadores del la Universidad Estatal de Washington y el Desert Research Institute hicieron que estudiantes de instituto participaran en un juego de computadora con cuatro personas, que en realidad eran manipulados por los investigadores.

Así es como uno de los autores de la investigación explicó el procedimiento en The Harvard Business Review:

  • “Cada participante fue colocado en un grupo de cinco miembros. A cada uno se le entregó dotaciones que en su turno podían elegir mantener o devolver, entero o en parte. Hubo algún incentivo para maximizar las dotes de cada uno, pero no fue obvio.
  • A los participantes se les dijo que al final del semestre se realizaría un sorteo y que aquellos seleccionados recibiría a cambio de sus dotes cupones para los servicios de alimentos validos en los comedores del campus”.
  • Algunos de los participantes ficticios devolvían muchos puntos y solo tomaron pocos vouchers – un comportamiento muy altruista. Como resultado, muchos participantes dijeron que no querían trabajar otra vez con sus compañeros desinteresados”.

En un experimento de seguimiento del mismo estudio, algunos dijeron que el equipo generoso los hacía quedar mal; otros sospecharon que tenían una intención oculta.

8. Presumir tu humildad

En un esfuerzo por impresionar a los amigos y potenciales empleadores, algunas personas disfrazan la fanfarronería como autocrítica. Este comportamiento de presumir tu humildad, puede desanimar a las personas a tu alrededor, según un reciente estudio del Harvard Business School.

En el estudio, se solicitó a alumnos escribir cómo responderían una pregunta sobre su mayor debilidad en una entrevista de trabajo. Los resultados mostraron que más de tres cuartos de los participantes presumieron de su humildad, usualmente de ser muy perfeccionista o trabajar muy duro.

A pesar de eso, los asistentes independientes de la investigación dijeron que sería más probable que contrataran a los postulantes que fueron más honestos y los consideraron mucho más simpáticos. Aquellos estudiantes dijeron cosas como “No siempre soy el mejor para organizarse” y “a veces reacciono exageradamente ante situaciones”.

Otra alternativa para las entrevistas de trabajo es hablar sobre debilidades que no se relacionan directamente con la posición a la que aplicas. Por ejemplo, miedo a hablar en público si estás postulando a un cargo de redacción.

9. Ponerse muy nervioso

Nunca dejes que vean – o huelan – tu sudor. Investigaciones sugieren que el olor de tu sudor ocasionado por los nervios, puede influenciar de manera subconsciente en el juicio que las personas hacen de tu personalidad.

En 2013, investigadores del Monell Chemical Senses Center hicieron que participantes vean videos de mujeres en situaciones cotidianas, como trabajar en una oficina y cuidar a un niño. Mientras veían estos videos, olieron tres tipos de sudor: el que se produce durante el ejercicio, otro producido en una situación de estrés y sudor producido durante una situación de estrés, pero cubierto con antitranspirante.

Luego, se les pidió a los participantes que evaluaron a las mujeres según cuan competentes, confiadas y confiables se veían.

Los resultados mostraron que los participantes evaluaron en los rangos mínimos a las mujeres relacionadas con el olor del sudor de io9. Cuando ese olor fue cubierto con antitranspirante, los participantes evaluaron a las mujeres de manera positiva.

10. No sonreír

Cuando estás en un evento de networking (para hacer contactos) y conoces a muchas personas nuevas, puede ser difícil sostener una sonrisa petrificada en tu rostro. De todas maneras, inténtalo.

En un estudio de la Universidad de Wyoming, cerca de 100 mujeres estudiantes revisaron fotos de otras mujeres en una de cuatro poses: sonriendo con una postura de cuerpo abierto, sonriendo con una postura de cuerpo cerrado, sin sonreír con una postura de cuerpo abierto y sin sonreír con cuerpo cerrado. Los resultados mostraron que la mujer que la gente prefería era aquella que sonreía, sin importar la postura de su cuerpo.

Recientemente, investigadores de la Universidad de Stanford y de Duisburg-Essen descubrieron que los estudiantes que interactúan a través de avatares se sentían de manera más positiva sobre la interacción si el avatar mostraba una amplia sonrisa.

Bonus: otro estudio descubrió que sonreír cuando conoces a alguien asegura que la persona se acuerde de ti más adelante.

11. Incluir un emoticon sonriente en un email

Aquí es cuando las cosas se ponen complicadas. A pesar que sonreír en persona te puede volver más simpática, una investigación sugiere que sonreír de manera virtual puede ir en tu contra – especialmente en una configuración más formal.

Un documento publicado en el 2017 por investigadores en Israel y los Países Bajos descubrieron que incluir emoticones sonrientes en un email puede hacerte ver menos competente y ni siquiera te hace ver más cercano.

En los primeros resultados de una serie de estudios, los participantes leyeron correos que incluían solo texto o texto con una carita feliz. El correo fue escrito por una compañero hipotético del proyecto. Los resultados mostraron que el compañero hipotético fue percibido solo ligeramente más cálido y significativamente menos competente cuando se incluían emoticones.

12. Tener un nombre difícil de pronunciar

Claro, ahora entiendo todo.

Lo sé: es punto es realmente injusto.

Pero aquí está la ciencia que lo explica: un estudio del 2012 por investigadores de la Universidad de Melbourne, la Universidad de Leuven y la Universidad de New York, descubrieron que las personas con apellidos más complicados son juzgados negativamente.

En un experimento incluido en el análisis, estudiantes leyeron un artículo periodístico simulado sobre un hombre que se presentaba a las elecciones municipales. Algunos participantes leyeron un artículo sobre un hombre con un nombre relativamente fácil de pronunciar (Lazaridis or Paradowska). Otros leyeron sobre una persona con un nombre muy complicado ((Vougiouklakis and Leszczynska).

Como resultado, los participante que leyeron sobre el hombre con el nombre más simple dijeron que el candidato era una mejor opción para la posición gubernamental que los participantes que leyeron el artículo sobre el hombre con el nombre más complicado.

13. Mencionar nombres importantes

Puede ser tentador mencionar a aquel autor famoso que se graduó de tu alma mater con la intención de impresionar a la persona con la que conversas. Pero la táctica puede ser contraproducente.

Ese fue el resultado de una investigación de la Universidad de Zurich. En el 2009, investigadores publicaron un documento sugiriendo que mencionar nombres importantes (o name-dropping, como se le dice en inglés) hace que las personas sean vistas como menos simpáticas y menos competentes.

Para la investigación, estudiantes de la Universidad de Zurich interactuaron con “compañeros” vía email (los correos fueron en realidad generados por los investigadores).

En algunos correos, el compañero mencionaba que Roger Federer era su amigo y que entrenaban juntos. En otros correos, el compañero solo mencionaba que Federer era su amigo. En otro grupo de correos, el compañero mencionaba que era fan de RF. Y en otros emails, no se mencionaba al tenista para nada.

Los resultados mostraron que mientras más fuerte era la supuesta asociación con Federer, a los participantes les gustaba menos su compañero. Los investigadores establecieron que se debía a que los participantes sentían que su compañero era manipulador.

14. Dar un apretón de manos débil

Ofrece un tallarín flácido a un nuevo conocido y podrías malograr la impresión positiva que estás tratando de lograr, según publicó el psicólogo John D. Mayer en Psychology Today.

Un estudio de la Universidad de Alabama en el 2000 descubrió que las personas pueden predecir las personalidades de los estudiantes con las que se daban la mano. Específicamente, los evaluadores intuían que los estudiantes con el apretón de manos más firme eran más positivos, extrovertidos y menos ansiosos socialmente.

Mientras tanto, un estudio publicado en el Diario de Psicología Aplicada en el 2008 descubrió que en entrevistas simuladas, los estudiantes que tenían el apretón de manos más firme al inicio de las entrevistas eran percibidos como los más contratables.

15. Actuar como si alguien no te cae

Los psicólogos hablan desde hace un tiempo de un fenómeno denominado la “reciprocidad del gusto“: cuando creemos que le caemos bien a alguien, tiende a caernos bien.

En un estudio publicado en 1959 sobre las relaciones humanas, por ejemplo, a los participantes se les dijo que ciertos miembros de un grupo de discusión probablemente les caerían bien. Estos miembros del grupo fueron elegidos al azar por el investigador. Luego de una discusión, los participantes indicaron qu+e las personas que les gustaban más eran precisamente aquellas que se les indicó al inicio.

En un estudio más reciente por la Universidad de Waterloo y la Universidad de Manitoba, los investigadores descubrieron que cuando esperamos que las personas nos acepten, actuamos de manera más cálida con ellos – aumentando por lo tanto las posibilidades de que realmente les caigamos bien. Así que, incluso si no estás segura si le vas a caer bien a una persona con la que interactúas, actúa como si te cayeran bien y será muy probable que sentirán simpatía por ti.

Si, en cambio, no expresas cariño hacia la persona con la que te reunes, podrías probablemente espantarla.

¿Qué te pareció el artículo? Increíble todas las investigaciones que se realizan, no? Pero bromas a parte, he descubierto que soy culpable de varios de estos puntos y me ha hecho entender muchas cosas. Espero que también te sirva a ti, así que no olvides compartir este post!

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Imagen diseñada por Freepik
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