¿Vas a preparar un pavo al horno primera vez? Te cuento mi receta y todos los trucos para que esta Navidad disfrutes con tu familia de una cena inolvidable.

Cómo preparar el pavo al horno para una cena de Navidad inolvidable

¿Vas a preparar un pavo al horno primera vez? Te cuento mi receta especial y todos los trucos para que te quede delicioso y esta Navidad disfrutes con tu familia de una cena inolvidable.

Aún recuerdo la primera vez que preparé un pavo al horno. ¡Qué estrés! Fue el primer Año Nuevo que pasé en Lima porque mi novio-hoy-esposo trabajaba allá. Y claro, como ya trabajaba, le llegó su vale por un pavo de San Fernando.

Ya varias veces he hablado de la insistencia de mi esposo, no? Y es que la verdad, le encanta dar órdenes. Pero, ¿ya te he contado que cocina muy, muy, muuuuy bien😘? Resulta que estudió administración de servicios en la Universidad de Piura y en esa carrera llevan miles de cursos de cocina (para mi suerte y disfrute). De echo, él llegó a sus clases con una buen base, una mamá y abuelas que también disfrutan de la cocina.

Él y mi mamá son mis dos grandes maestros en la cocina. Ella me enseñó todo lo que sé en repostería y él en salados. Es muy divertido verlos cocinar juntos, cada uno aprendiendo del otro cosas nuevas.

Bueno, la cosa es que una de las recetas más importantes y ricas que me ha enseñado mi esposo es el pavo al horno. Recuerdo su insistencia esa primera vez desde su oficina: “tienes que bañar el pavo cada media hora!”, “ya te toca bañar el pavo otra vez, pon alarma cada 30 minutos”.

Y sí, uno de los trucos más importantes cuando preparas un pavo al horno es bañarlo a cada rato. Lo que pasa es que va al horno por mucho tiempo, media hora por kilo. Y si dejas de bañarlo, se te secará.

 

Prepara un pavo al horno como una reina

No lo voy a negar, hornear un pavo es trabajoso, pero nunca imposible. Y lo más importante es que el resultado es muy satisfactorio. Aún recuerdo a uno de mis amigos disfrutando él solito de una de las piernas del pavo.

Primero lo primero: descongela

Para que estés tranquila con los tiempos, para macerarlo y hornearlo, debes empezar a descongelarlo dos días antes de tu cena. Es decir, usando como ejemplo las fechas de este año 2017, que 24 cae domingo, debes empezar a trabajar en tu pavo el viernes por la noche.

La programación quedaría más o menos así:

  • Viernes en la noche: pasar de la congeladora a la refrigeradora.
  • Sábado en la mañana: empieza el proceso de salmuera.
  • Sábado en la tarde/noche: dependiendo cuando tu pavo ya esté totalmente descongelado, lo pones a macerar. Lo bueno aquí es que puedes dejarlo más tiempo del programado, en caso creas que estás yendo muy rápido.
  • Domingo medio día: empieza el horneado, aproximadamente de 5 horas (dependiendo del peso de tu pavo).
  • Domingo, 7 p.m.: ya terminaste con el pavo al horno, quedó hermoso delicioso así que le tomas fotos para compartirlo en Instagram y Facebook. Ahora sí, puedes tomarte un tiempito para ducharte y arreglarte.

¿Y qué es lo que debo hacer primero? 48 horas antes de tu cena o almuerzo de Navidad, pasarlo de la congeladora a la refrigeradora, sin sacarlo de su paquete y sobre una fuente grande porque va a soltar agua.

Como hemos empezado viernes en la noche, al día siguiente sacas el pavo de su empaque y lo pones a remojar en agua con bastante sal. A este proceso se le llama salmuera y lo mejor que puedes hacer es conseguirte un balde nuevo para hacerlo ahí y sumergir bien el pavo.

A macerar

Dependiendo de la receta que quieras seguir, los ingredientes de tu maceración van a variar. Y la verdad es que puedes jugar con todos los ingredientes que quieras y más te gusten: vino, hiervas (amo el sabor que le da el romero por ejemplo), verduras y todas las especias que quieras.

Bueno en nuestra casa hemos hecho como una mezcla de las recetas de cada familia. Vas a preparar una especie de salsa, mezclando ají panca, vinagre, comino, orégano, romero, laurel, sal, pimienta y ajo. Te debe quedar lo suficiente como para bañar todo el pavo.

No tengas miedo de probar un poquito y rectificar los sabores.

Aquí viene la parte divertida y es que te debes embarrar. Coloca el pavo en la fuente que irá al horno y báñalo con el macerado que preparaste.

Con tus manos (no hay cuchara ni utensilio de cocina que pueda hacer este trabajo mejor), frota todo el pavo con el macerado. Incluyendo dentro del pavo. Frótalo todo, duro, haciendo masajes descontracturantes.

Si no quieres quedar con mucho olor a pavo siempre puedes ponerte guantes 😉 .

Ahora déjalo reposar, idealmente de un día para otro, dentro de la refrigerador.

Y al horno!

Antes de hornear el pavo debes prepararlo un poco. Usando pavilo mojado ata las dos alas o pincha cada una al cuerpo del pavo con palitos de brochetas. Lo mismo con las piernas del pavo. Esto es para que al final no se desparrame. Con un poco de papel platina cubre las puntitas de las alas y los huesos de las piernas, para que no se quemen.

Todos los ingredientes del macerado van a ir al horno con tu pavo. Agrega un poco de agua con sal para que la mezcla se diluya un poco y quede aguada para poner bañar tu pavo durante todo el horneado.

Algunas recetas incluyen relleno del pavo. A mi particularmente solo me gusta ponerle verduras y la menudencia. Corta en mitades o cuartos una cebolla grande, una zanahoria en trozos grandes y pimiento si quieres. Todo eso va dentro del pavo como quepa, junto con la menudencia.

Encima del pavo coloca mantequilla en cuadraditos y si te gusta, un par de ramitas de romero.

Debes llevar el pavo al horno media hora por cada kilo. Es decir, si tienes un pavo de 10 kilos, lo horneas 5 horas.

Empieza con el horno fuerte,  a  200°C (450°F). A la media hora lo bajas a 160°C (325°F) y usando una cuchara grande baña todo, todito el pavo. Programa tu alarma o timer para media hora y sigues bañándolo para que no se te seque.

Recuerda voltear el pavo al menos un par de veces, con mucho cuidado para que ni se te caiga ni te quemes.

Emplatar

Recuerdas que te recomendé empezar a hornear alrededor del medio día? No es solo para que tengas tiempo de arreglarte tranquila.

Lo que pasa es que lo mejor es cortar el pavo frío y calentar la carne justo antes de servir. Puedes colocar en una fuente la carne blanca y en otra la carne oscura. En una tercera pones las dos piernas.

En un tazón para gravy coloca la salsa que quedó en la fuente, colándola para que queden todas las ramitas de las hiervas fuera. Echa un poco del gravy encima de la carne de cada fuente y a la mesa!

Acompañamientos

Según yo no hay mejor acompañamiento para el pavo al horno que un poco de chutney de mango, arroz árabe, puré de manzana o camote y la ensalada que quieras.

De postre? Pues el panetón y una deliciosa taza de chocolate caliente.

Pero cuéntame, ¿cuáles son tu platos favoritos para la cena de Navidad?

 

¿Quieres más recetas? Encuentra todas las recetas de Reina de mi casa en esta sección.

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Imagen diseñada por Freepik.

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